Trazar por la línea de puntos
Entre cadenas con huecos blancos que encierran, se encuentra el hado de cada uno, ruta fina de puntos impresa, diseñada y creada para guiar, sin opción ni vías que juzgar,
Escabulléndome, saliéndome de las líneas, con propósito de caminar libremente entre la acera, empiezo un vals de todos los instrumentos, pluma y tinta invisible que empiezan a tocar suelo, punzadas únicas pues es mi propio deseo,
Ya en alta mar, las olas destrozan suelo, desordenando los papiros, en torbellino color madero, volviéndolo un bullicio de tono sombrío, por no poder plasmar con pluma mía, el reflejo de mi habladuría, y proverbio encarecido,
Viendo montañas colindantes, montañas de trazos, tinta acuarela, me doy cuenta del desorden que observan, borrones, trazos caóticos que llevan, a la cima que tanto cuesta,
Sosegado, esperando el aclaré del cielo,
toco madera mientras reconstruyo el sendero,
sabiendo que aunque se desmorone el suelo,
volveré al camino, ya que en este grabado mi nombre, duerme profundamente,












