Caían copos de nieve,
sobre aquel blanco asfalto.
Yacía el hombre de nieve
envuelto en copos ígneos.
Los claveles y las bellotas y los frutos
cambiaban sus trajes.
Con amor, los blancos algodones
adoptan un naranja y verde
que, poco a poco, aclaran la vida.
Los pétalos de los girasoles brotan
y entre los tubulares, un risueño niño nace.
Sus ojos irradian esperanza
y sus manos eran pedernal para el mundo.
Aquellos algodones grises y sin color,
ahora son bisagra pasada.
El arcoíris es valentía
La valentía es primavera
Dos patas bastaban para recorrer el mundo.
Este poema es genial, con una sencillez y claridad que lo hacen súper fácil de entender. Las imágenes son hermosas y muy evocadoras, como los copos de nieve cayendo y el muñeco de nieve rodeado de copos de fuego, que transportan al lector a un paisaje lleno de vida. El mensaje de esperanza y optimismo se siente en la transición de las estaciones y el nacimiento del niño entre los girasoles, simbolizando un nuevo comienzo y renovación. Termina con una sensación de aventura, dejando una impresión duradera. :)
ResponderEliminarCada estrofa de tu poema refleja un toque de magia y dulzura. ¡Es una obra que realmente toca el corazón! La forma en que has jugado con las palabras y los sentimientos es admirable. Tu poema tiene un ritmo encantador.
ResponderEliminarTu poema tiene una belleza única que realmente destaca. Has logrado transmitir tus sentimientos de manera tan efectiva que es difícil no quedar cautivado.
ResponderEliminarEl uso de imágenes y descripciones en tu poema es excepcional. Has creado un ambiente y una atmósfera que enriquecen mucho la lectura.
ResponderEliminarEs evidente que has puesto mucho corazón en este poema. La pasión y el cuidado que has puesto en cada palabra se reflejan en el resultado final.
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